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Tendencias


Por Lukas Keller

Entendiendo mejor los sistemas de pago en los tiempos de las Fintech

mar. 3, 2017

Hoy en día se acepta que los pagos son con frecuencia las puertas de entrada a la inclusión financiera. Retirar dinero o enviar un repago de un crédito son experiencias financieras básicas sin las cuales no serían posibles los productos financieros tradicionales como créditos, ahorros y seguros.

Además de ser una puerta de entrada a productos financieros, los pagos, y más concretamente, los micro pagos digitales, nacionales e internacionales, constituyen servicios atractivos y demandados de forma creciente por la población de América Latina y el Caribe. Los servicios de Paypal, Xoom o Transferwise están ya muy extendidos entre la población de la Región. Banco Estado de Chile, que creó en septiembre de 2016 una app de pagos, MovilBancoestado, vinculado a la CuentaRUT, llegó a 600.000 clientes en cuestión de meses.

Fintegration

En todos los casos anteriores es importante reconocer que todos los pagos digitales precisan una interacción con los sistemas financieros bien sea mediante los datos de una cuenta bancaria o de una tarjeta de crédito o débito tradicional, o un punto de atención autorizado a tomar depósitos o realizar retiros. Sin esas interacciones no es factible ingresar o extraer dinero de un servicio digital de pagos. Es por ello que una de las tendencias más recientes del mundo Fintech son las integraciones con el sector financiero, un enfoque que se ha venido a llamar Fintegration. De acuerdo a un estudio de McKinsey el 43% de los startups de Fintech son de pagos y para esas Fintech el Fintegration será un reto importante. Finconecta, un nuevo programa FOMIN que busca conectar las instituciones financieras con las compañías Fintech, afrontará este reto en America Latina y el Caribe.

El Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) y la División de Mercados de Capitales e Instituciones Financieras (CMF) del BID, con financiamiento del Gobierno de España, ha elaborado un estudio que da a conocer con detalle cómo funcionan los sistemas de pago de ocho países de América Latina y el Caribe desde la perspectiva de la inclusión financiera. Los resultados de este trabajo sugieren la existencia de una relación de causalidad o dependencia entre el desarrollo de los Sistemas de Pago de Bajo Valor (SPBV) y el avance en la inclusión financiera. Esta relación depende de la forma particular en la cual se ha desarrollado la inclusión financiera en cada país y el modo en que se han conformado los distintos sistemas de pago de bajo valor. Por ejemplo, en Perú, donde las entidades con servicios financieros inclusivos, como las Edpymes, Cajas Municipales y Cajas Rurales, no participaron en el sistema de pagos de bajo valor, los pagos fueron una puerta de entrada a la inclusión mucho menos usada que en otros países. Esta experiencia muestra lo importante que es el no discriminar de los sistemas de pagos a los actores más cercanos a la población desatendida. 

Retos para un ecosistema inclusivo de pagos electrónicos

Otra importante conclusión del estudio es que a pesar de los avances en pagos móviles en Paraguay y del aumento de uso de tarjetas de débito y crédito en la mayor parte de los países de la región, el principal reto para promover un ecosistema inclusivo de pagos electrónicos está en la expansión de redes eficientes e interoperables de las Terminales Punto de Pago (TPV) en los comercios, donde se realizan la mayoría de los micropagos de la población vulnerable. En varios países, entre ellos Brasil y Chile, la red de TPV no acepta todas las franquicias, o no acepta tarjetas emitidas por operadores no bancarios. Esta falta de interconexión incentiva el uso continuado de efectivo a favor de medios de pagos electrónicos que pueden otorgar más eficiencia y seguridad tanto a los consumidores como a los comercios mismos. La falta de interoperabilidad de las redes TVP contribuye a que, en Brasil, se registran solamente alrededor dos mil millones de transacciones mediante TPV por año, cifra casi superada por el vecino Uruguay, con una población de menos del 2% de la población de Brasil, pero con una regulación de interoperabilidad. 

Dos prioridades normativas para los sistemas de pago

Ante este panorama, sugerimos dos prioridades normativas para asegurar que los sistemas de pago sean competitivos e inclusivos. Por una parte, se debe promover la recolección de información estandarizada y amplia en términos de infraestructura, costos y tarifas de los sistemas de pago de los países de la región, para así llegar a diagnósticos adecuados de los incentivos enfrentados por los diferentes participantes del mercado. Un buen ejemplo de un programa de medición de información acerca del sistema de pago es el de Uruguay, donde el Banco Central de manera regular publica reportes que incluyen el número y el monto de los pagos de bajo valor por instrumento y canal.  Segundo, y con base en lo anterior, las autoridades deben garantizar el acceso de los distintos operadores de pagos a las diversas infraestructuras, en condiciones no discriminatorias, incluyendo los operadores Fintech. Un ejemplo de estas regulaciones son aquellas que promueven la interoperabilidad de los medios de pago de tal forma que los actores que tienen control sobre el mercado no bloqueen la entrada a las nuevas empresas con modelos novedosos de negocio que permitirían una mayor inclusión financiera.

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Lukas Keller

Lukas Keller

Lukas Keller is a consultant with the Labor Markets and Social Security Division (LMK) of the IDB. Before joining LMK, he coordinated the MIF’s Remittances and Savings Program. Lukas holds Master’s degrees in Politics and Public Administration from Rutgers and Konstanz universities.

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