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Por Fernanda Padrón

Interculturalidad aplicada a través del arte en Bolivia

dic. 27, 2016

En el marco del proyecto de inserción laboral para jóvenes indígenas de El Alto, realizamos una visita cuyo objetivo era tener la oportunidad de conocer más a fondo los métodos artísticos desarrollados por la Fundación Compa Trono para el fortalecimiento de habilidades interculturales, que serán apalancados por nuestro proyecto en la creación de un programa de educación vocacional e inserción laboral intercultural.

Nos reunimos en la puerta de la Casa de Culturas de El Alto, sede de la Fundación Compa, que, desde 1989 trabaja en la producción y promoción de acciones artísticas, educativas y culturales para el desarrollo integral de niños y jóvenes.  Compa focaliza su trabajo en niños y jóvenes del barrio en el que se encuentra la Casa de Culturas, Ciudad Satélite, en búsqueda de su misión: “que el arte y la cultura formen parte de procesos cotidianos de desarrollo y transformación individual y social orientados a recuperar y construir visiones de equidad, participación, democracia comunitaria y solidaridad”.

Nos bastó ver la fachada de la Casa para intuir que aquella sería una experiencia diferente. La fachada, según nos explicó Iván Nogales, Presidente de la Fundación Compa, fue construida a partir de una combinación de materiales de construcción reciclados. Por ejemplo, los marcos de las ventanas, las puertas, balcones y otros adornos, fueron comprados en ferias de artículos de segunda mano, en un intento de revalorizar lo “antiguo”, la historia de casas coloniales. La Casa, única, interesante y estéticamente atractiva, demuestra cómo las cosas del pasado —sean físicas o intangibles— tienen valor, y cómo pueden ser aprovechadas para enriquecer el espacio público y forjar la identidad, sea de una casa, de una organización o de una comunidad de jóvenes del barrio.

Comenzamos la visita subiendo a la azotea del edificio, desde donde disfrutamos la vista panorámica de la dinámica ciudad de El Alto y su nevado, el Huayna Potosí, para luego ir bajando y parando en cada uno de los cuatro pisos.  Se observaba un movimiento intenso, personas de distintas edades subiendo y bajando las gradas, algunas cargando instrumentos musicales, libros, algunas con prisa, otras más tranquilas; bolivianos y extranjeros visitando Compa en intercambios culturales. También vimos una sesión fabulosa de jóvenes ensayando para una presentación de break dance y una obra de teatro. Presenciamos el trabajo que allí realizan para desarrollar las habilidades socioemocionales interculturales de jóvenes alteños a través del arte; específicamente, el teatro, la música y la danza.

Estos espacios artísticos con los que trabaja la Fundación Compa, permiten a los jóvenes explorar y experimentar la riqueza de la diversidad. Al crear y/o adaptar colaborativamente coreografías y guiones, los jóvenes se conocen, crean vínculos y construyen comunidad. A su vez, aprenden, enseñan e intercambian sus experiencias de vida, por lo que logran ser más conscientes de su vivencia personal (conocimiento de sí mismos) y mejoran su entendimiento del “otro”. En el caso de la danza, el diálogo se enriquece con la vivencia cultural de los jóvenes en fraternidades (asociaciones de bailarines folklóricos) propias o de sus padres para bailar morenada u otras danzas típicas indígenas y mestizas en fiestas patronales urbanas y rurales de La Paz y El Alto. En el caso del teatro, el diálogo se nutre de las vivencias diversas de los integrantes de las obras y su interrelación. Cuando los jóvenes se unen y aprenden a relacionarse en torno a una pasión común, como el arte, alrededor de esta pasión, todos son iguales; las diferencias son aportes que se comparten.

Finalmente, tuvimos la oportunidad de participar en la obra de teatro “Somos hijos de la mina”, como actores y espectadores a la vez  —una metodología que la Fundación Compa promueve para asegurar un verdadero intercambio y mayor empatía—. El escenario se encuentra en el subsuelo de la Casa de Culturas y está articulado a un laberinto que simulan galerías mineras. Probamos la vivencia, desde la perspectiva de los pueblos originarios prehispánicos bolivianos, de pasar por la colonia y trabajar en las minas de manera forzosa. En las minas, nosotros fuimos mineros y, a medida que transcurrió la historia (la obra), dirigentes sindicales. Estuvimos a cargo de la reivindicación de nuestros derechos y los de nuestros compañeros, cuando llegamos a mediados del siglo XX y tuvo lugar la nacionalización de las minas en Bolivia. Aproximadamente en una hora pudimos recorrer y “vivir” la historia de este país, que explica, en gran parte, su presente y la interrelación de sus múltiples culturas y comunidades.

Es así que nuestra visita nos permitió palpar el significado de la interculturalidad; es decir, revalorizar la identidad cultural propia, colectiva e individual, y, a partir de ella, reconocer al “otro”. Ese “otro” puede ser boliviano o extranjero; niño, joven o adulto; mujer u hombre; con diferentes creencias, expectativas y ambiciones. Y justamente este trabajo de sensibilización y de fortalecimiento de las habilidades interculturales es el aporte de la Fundación Compa al proyecto de inserción laboral intercultural. Jóvenes alteños, migrantes rurales y no migrantes, además de recibir formación técnica, desarrollarán proyectos artísticos en un ambiente diverso, orientados a fortalecer sus habilidades interculturales con un enfoque en la inserción laboral —uniendo los sectores económicos y artísticos para un fin social— de generar mejores relaciones laborales, mejor calidad de empleados y mayor inclusión social en El Alto. Para cerrar el círculo, también se trabajará con empresarios, identificando empresas campeonas que recibirán a los jóvenes, para incorporar mejores prácticas interculturales en la gestión de recursos humanos.

Fernanda Padrón

Fernanda Padrón

Fernanda es parte del FOMIN en Bolivia donde lidera el diseño y la ejecución de proyectos en finanzas inclusivas, jóvenes, empleo y emprendimiento. Es economista con maestrías en Administración de Empresas y Economía Aplicada. Antes del BID trabajó en el Banco Mund

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